martes, 12 de mayo de 2009

Me despido de mi... me voy

Porque sabemos, a estas alturas de la vida, que estos adioses nunca son parasiempres. Me pediria vivir, pero lo voy a hacer Me diría: disfruta. Pero no lo puedo evitar Me diría que no debo volver, aunque esa excusa no esta en mis manos todavia. Me diría además, que aprovechara toda la nueva experiencia, pero que le hacemos, si tantas palabras no importan porque me sobran los consejos. (me preocupa la mitad, la otra mitad: tambien sus querellas y sus querencias) No voy a cambiar mucho, porque los que estamos seguiremos. Esos otros (yo) que quedamos, no cambiaremos por la inercia. Yo y yo sabemos que ya no importa el paso de los tiempos y los vientos y los montes. Seguiremos siendo lo que somos, aunque así no lo queramos, aun así si no nos vamos. Lo que duele no es la partida, es decir hasta luego, es saber, que al volver la mirada, no encontraremos lo que fuimos. Apenas quedaron restos de lo que somos... Aquí estare, La ciudad, la conchadesumadre con sus problemas. La soledad y su discurso de atole con el dedo, Acciones y recuerdos infantiles (que a estas alturas ya se viven como los aromas) Estaremos y, aunque no lo quiera, tambien me quedo. El mal humor por las mañanas. Mi desorden y las tarareadas. Los pendientes y amores por temporada. Esos ya no son anhelos y sueños nunca cumplidos... Esas son intenciones de buenas costumbres que sabemos no podremos (porque sabemos, no queremos) Yo que me quedo, que tambien me quedo, ahora supongo (y pienso a ciencia cierta) que este cambio de los tiempos volverá a encontrarnos las miradas. Por eso no vuelvo pronto, Aunque, y aún así, me voy a extrañar.

lunes, 11 de mayo de 2009

Lo que Yo escribiría es...

 Hay ciertas expresiones que me encantan, no por la sabiduría que encierran, por el contrario, me gustan porque son expresiones de cabezas calientes y corazones fríos que responden a anécdotas o datos ajenos a la situación que se acaban de enterar, me gustan porque son de uso común en conversaciones donde la frase es inútil y no toma en cuenta el contexto, de estas frases, hasta se podría hacer una breve clasificación, por ejemplo, están las que le echan en cara a un sujeto que está por terminar la anécdota, más o menos reciente,  de un conflicto que tuvo con alguien, cuando los camaradas de café aprovechan para enviarle una andanada de frases que le hacen saber lo idiota o cobarde que es, por lo tanto esta clasificación se podría denominar consultoría bélica verbal: "lo que yo le hubiera dicho es..." o "le debiste haber dicho..." que son los cercanos a la diplomacia, se llega a casos violentos verbales: "a mi me hubiera valido, le hubiera dicho sus cosas", "a mi no me hubiera durado, le habría cerrado la boca de un puñetazo"; otra  clasificación, podría ser referida a los consejos,  desde los consecuentes "yo en tu lugar lo que haría...", "por experiencia te digo que..." hasta los francamente impertinentes y paternales: "a tu edad yo ya había...", "Yo siempre he pensado que ...", "lo que debes hacer es ...".

De todo esto, me hace gracia que en el café, todos somos más valientes, más ocurrentes y más inteligentes para resolver situaciones pasadas, presentes o para predecir los problemas del futuro, amén de todo esto hay una frase, que por encima de todas es mi gran favorita y es:  "si yo fuera _________ lo que haría es", ah!!!! claro que es mi favorita porque, para empezar se puede usar con diferentes tiempos: ""si yo fuera _________ lo que haría es", "si yo hubiera sido_________ lo que habría hecho es", "si yo estuviera a punto de tomar el cargo de _________ lo que haría es" se usa para tantos puestos, basta con poner en la linea alguno de los siguientes cargos nacionales: alcalde, secretarios de gobierno, gobernadores, presidente, entrenador de equipo, entrenador de la selección, futbolista que fallo el penal, administrador de blog; (claro, los puse de menor a mayor importancia administrativa).

La frase me encanta, cuando la escucho pongo atención hasta en conversaciones ajenas, la simpatía de la frase no tiene que ver sólo con lo que el interlocutor nos dispensa de sabios consejos, también tiene que ver con la ocupación del mismo, es decir, no importa la condición intelectual o sociocultural, lo que importa es hacerle saber al mundo que está más capacitado que el cargo que critica.

 Yo tengo una teoría de porque los mexicanos hacemos esto, creo que es porque estamos acostumbrados a que nuestro equipo de gobierno son una partida de incompetentes, por lo tanto cualquier aportación suena útil en comparación del trabajo de nuestros gobiernos, pero ¿se han fijado que nadie dice "si yo fuera diputado lo que haría es"? creo que hasta nosotros sabemos que es inútil pertenecer a la cámara. Pero todo esto viene a una sencilla propuesta: si yo fuera periodista no hablaría más de la influenza porcina, sobretodo porque en un principio, al menos para mí, fue una gran confusión, por un momento pensé que al secretario de Hacienda, Agustin Cartens sufría de una terrible gripa y estaba besando gente, gente como usted y como yo y eso, francamente la sola idea de que el secretario de Hacienda nos contagie de lo que sea que tenga y por la vía del contacto, brrzz es para dar escalofríos al mismo Satanás.

Un Cuento de Nada

El cuento no sabía de que podría tratar, había en su pensamiento dos mil planes para realizarlo y sin embargo ninguno se puede plasmar en una historia lineal, no sólo eso, le habían dicho que tenía buen ritmo narrativo y que hasta mantenía un nivel de creatividad digno de los locos, (cuando mencionan locos es porque la definición de un loco es la definición de alguien que su sabiduría no es suficiente para hacer entender al mundo que lo rodea y viceversa), el cuento estaba desesperado, lleva días maquinando como poder encontrarse con la inspiración, anda buscando señales por todo el universo sobre su tema, nació cuento tiene que acabar como cuento, no hay más: inicia con una presentación de los personajes, hay un nudo, lo resuelve y todos son felices para siempre, o por lo menos las últimas horas del día, (cuando mencionan las ultimas horas del día es a los minutos que sobran, que están ahí pero que no se produce nada, los minutos, por ejemplo, entre que uno se acuesta y se queda dormido, pueden ser 79 segundos o  tres horas, el asunto es que esos minutos se guardan al resto del día y en el momento de la muerte se hace inventario del tiempo que uno no hizo nada, por nada se refiere a los momentos en que ni siquiera uno se puso a divagar por los océanos de la mente y la imaginación, hay quién tiene solo charcas por mente, hay quien tiene el mar del norte embravecido por las tormentas polares) esas últimas horas del día donde la desesperación llega, el cuento no termina de darse por vencido, ha buscado personajes, como si saliera a buscar vagabundos que quieran trabajar de ejecutivos en algún banco, como lobos que quisieran pastar con el rebaño para protegerlos de los pastores, el cuento vaga por la ciudad e incluso por el campo, no encuentra ni paisajes ni personajes, mucho menos la historia de su vida, el tiempo se acaba, si por lo menos pudiera encontrar una sucia trinchera llena de muchachos disfrazados de soldados que pudieran morir en una batalla inútil y contar algo interesante mientras gritan por sus madres y sus novias, pero ni siquiera eso, ni el asqueroso lugar común de todos los aficionados acerca del amor, ni un mal beso entre un par de colegiales que intentan quitarse el abrigo de la virginidad o el pudor público de abrazarse en medio de la plaza de armas, mucho menos un ave que no quiere volar, el cuento está sentado en un café, ¿qué puede hacer? Y ¿qué haría si pudiera? El tiempo sigue corriendo, lo que resta del día… el cuento se consuela pensando en que pudo ser peor, pudo tratarse de una película o de una novela por lo que su vida duraría horas y hasta semanas, se consuela pensando en que pronto terminará la tortura de no saber qué historia contar, ya que nunca estuvo, lo reconforta saber que pronto va a dejar de existir, …, …, …, …, …, …, 

martes, 28 de abril de 2009

Pandemonium

Tengo que confesar que mis limitados conocimientos son aún más limitados en términos químico-biológicos. Sigo sin saber qué coño significa que un carbono se una a un hidrógeno y mi mejor definición de basura orgánica o inorgánica es si previamente el resto que deshecho ha sido comestible o no, si me lo comí va a un cesto, si no a otro, aunque nunca tengo claro cuál es cuál. Lo que entiendo de virus se reduce a una computadora que de pronto me vuelve el word a excel, el excel a foto, la foto a canción de Laura Pausini y la Pausini a un video porno de muy reducido erotismo que en su punto más álgido se apaga súbitamente, pero no el video, la compu completa, y cuando la vuelves a encender te sale una hermosa pantalla azul que reza algo como: el sistema no puede recuperarse de un grave problema, por favor apague el equipo. Y ya. Adiós a la cartita de amor, al balance general de mis finanzas rampantes, a la foto de la novia que nunca tuve, a mi adquisición de una canción inédita de Serrat y al video no autorizado de Angelina. Hoy salí a la calle. Sí, salí, aunque no lo crean. Mi novia virtual me dio permiso (motivos tendrá de sobra), así que con miedo, incluso con cierto asco, decidí enfrentarme al zoológico de bípedos que deambulan por las aceras. Cuánto hará que no pongo un pie en la calle que la moda cambió radicalmente. Parece que pasamos de los pantalones a la cadera (¿no venderán pa' hombres?) y camisita entallada, entallada (¿no venderán pa' hombres que además sean flacos?) a un accesorio bucal bastante exótico. De varios colores, verdes, azules y blancos en su mayoría. Yo, como siempre, a la zaga de la última moda milanesa, caminé visto como bicho raro por varias calles. Ahora el asco era recíproco. Luego hable con uno, que dice que soy su amigo aunque él no lo sea mío, y me dijo que todo era por cierto virus de puercos que rondaba la ciudad, que te daba como gripa, pero no era gripa, que te daba como fiebre, pero más culero, que te daba como tos, pero que parecía tes, que, en resumen, estaba retebiencabrón. Y pensé que mi amigo, que no es mi amigo, había comprendido al fin cuán cerdos somos, pero no le dije nada. Por lo del virus, ya lo dije, desconozco por completo de esas cosas. Me imagino que si la gente anda con cubrebocas es porque han de ser del tamaño de una manzana que te atacan de improviso. La cosa en la boca debe ser, naturalmente, para que el manzanazo no te dé en pleno hocico porcino. Tuve miedo. Mucho. Perder los dientes es una de mis más oscuras pesadillas. De pronto, a causa del décimo quinto cigarro de la mañana, me vino una tos, luego una tes y hasta una cuato. Una señora desde un balcón gritó: epidemia, epidemia, mientras me rociaba el agua que previamente le echaba a sus plantitas. Otra señora gorda (no sé por qué a esas horas de la mañana sólo había señoras y, las más, gordas) se alejaba de mí entre trompicones y torcidas de tobillo mientras se santiguaba chillando, Pandemia, Pandemia, y al doblar a la esquina, desconcertado, tropecé. En mis intentos de mantenerme en pie derribé un canasto enorme de rojas manzanas que me llovieron en la cara de una en una, de tos en tos, de tes en tes, mientras yo trataba de cubrirme inútilmente pensando, éste es el fin, me he contagiado, moriré. La gente se amontonó a mi alrededor, sorprendida. Se bajaban sus mascarillas para poder hablar a placer de lo sucedido, confiados, supuse, pues las manzanas ya rodaban todas por el piso sin peligro de atacar. Yo en tanto agonizaba y sentía como la vida me abandonaba lentamente.

Que hacer si la epidemia llega a tu ciudad...

Nuestras platicas idiotas (sin nada mejor que hacer) en el MSN Angel dice: oye tu puerquito... como vas?? Un loro que blasfema en latín dice: aqui ando de hecho armando una nota para el blog tu que onda Angel dice: picándome los ojos y pellizcándome el ombligo... pero ya me canse... Un loro que blasfema en latín dice: ah si que te dieron vacaciones, no? Angel dice: resulta ser muy cansado cuando es lo unico que tienes que hacer.... sip Un loro que blasfema en latín dice: pues podemos unir fuerzas Angel dice: podemos tambien combatir el mal que nos aqueja... podemos golpear a alguien.. incluso podemos dar un golpe de estado... que propones.... Un loro que blasfema en latín dice: yo la verdad, pensaba atragantame con pinole y salir tosiendo hasta caer fulminado en la acera Angel dice: eso es muy histrionico... pero puede funcionar... Un loro que blasfema en latín dice: y que te extraña? Angel dice: no es extraño.. es extravagante... pero me gusta Un loro que blasfema en latín dice: pos por eso tu puedes apoyar gritando en la otra acera: el lo tiene EL LO TIENEEEEEEE Angel dice: ok... pero hagamoslo en la juarez, o en el centro.. o mejor aun, en angelopolis... hay que advertirle a los medios... Un loro que blasfema en latín dice: angelopolis me gusta Angel dice: filmado va a ser el pandemoniummmm.... ya quiero verlo en el noticiero de las 8 Un loro que blasfema en latín dice: le acabas de dar titulo a mi articulo se agradece dile a naye que la necesitamos de directora de escena y al valdo como intelectual fantoche el cardona puede ser polecia y el cubas medico de guardia Angel dice: mas bien como guarura.. da mas el perfil... Un loro que blasfema en latín dice: guaruras tuyos o mios? o de la naye? o de los espectadores Angel dice: de la plaza... suponia de la plaza...

viernes, 17 de abril de 2009

Clásicos para clasemedieros

Desde hace mucho tiempo descubrí que el fanático de futbol es un almacenador de datos y experiencias ajenas e inútiles.
Y sin embargo, debo confesar que es algo que me gusta más allá de la conciencia, más allá de mis vicios y con mucho más ahinco de lo que me gustaría aceptar en público.
Antes, solía presumir que mi gusto por el equipo era una forma de manternerme "humano" es decir, evitarme la "soberbia pena" de vivir de las ideas y los ideales, de la observación plena y absorvente (esta también fanática) del mundo que me rodeaba, el bochorno de ser llamado (meramente) "intelectual".
Me desaburguesaba pues, decía yo.
Todavía lo sostengo (divina soberbia), pero ahora (que ya no me siento tan alto) me doy cuenta que también me gusta como pasión simple, como catalizador. Me da un muy cómodo sentido de pertenencia; esa que nos permite decir: "yo también le voy a Chivas!".
De eso está hecho el futbol, de pertenencias, de saber que yo soy de este y no de aquel, de deudas de honor que hay que cobrar. De injusticias cometidas por el árbitro, el tiempo, del maldito portero (MALDITÍSIMO PORTERO!!!), el poste o un tal "salvador" que termina jodiendo el juego y de paso la diversion haciendo goles de a dos toques.
Pero, es lo bonito del futbol, que es impredecible, que no se gana de merecimientos, que el enojo es real, que la decepción es grande, que la tristeza al salir del estadio la compartimos todos con caras cabisbajas y nos sometemos al placentero masoquismo de no aceptar la derrota. Que ya habrá otra oportunidad, que la "legión" que nos representa, esa base de chamacos-correteadores -de-pelota, nos va a vengar a todos...
Porque esto no se puede quedar así!!!
Pero (otro pero), noventa minutos despues, seguiremos con nuestras vidas... hasta los siguientes noventa minutos... hasta los siguientes noventa minutos... y asi y asi...
Es la metáfora perfecta de la guerra moderna. Los malos contra los buenos, los ricos contra los pobres, los craks contra el juego de conjunto, los olvidados contra los debuenaestrella. Es la posibilidad de dar venganza a la injusticia diara que significa tener tan poco tiempo de vida para trascender como personas. No así como equipo...
Sea pues... LARGA VIDA AL REBAÑO!

lunes, 16 de marzo de 2009

Los recovecos del placer

El sueño de cualquiera: Dos mujeres. Al mismo tiempo. Sentí el suave contacto de las yemas de sus dedos en mi espalda que me provocó una fuerte descarga eléctrica por toda la espina dorsal. Tras de mí cerraron la puerta. Me recostaron bocarriba sobre una pequeña cama dispuesta para sus artes y las miré sobre mí; una a cada lado. Sus ojos brillaban al mirarme. El resto de su rostro cubierto por un velo. A mí se acercaron, lentamente. Sus manos se posaron en el justo lugar que buscaban. Cerré los ojos. Un ligero dolor que comenzaba a expandirse por el sitio que con sus hábiles manos recorrían me hizo imaginar que aquello era el inicio del más grande de todos los placeres imaginables. No se cuánto tiempo pasó. Conocí entonces lo que es la eternidad, porque el tiempo se detuvo en aquel instante. Aun ahora. Entre la bruma de aquel acto, fuera de toda posibilidad descriptiva, desperté. Con la poca cordura que aún sobre mi quedaba las vi separarse de mi carne. Sus velos seguían intactos. Con nimia gentileza una me ayudaba a levantarme mientras la otra me entregaba la factura. Comprendí que era falsa aquella sentencia que predica que los mejores placeres de la vida son gratis. Al menos los $1,600.00 que marcaba en el total demostraba que éste no lo había sido. Sin plena conciencia de lo sucedido, pagué y salí entre la bruma de la inexactitud de lo que había pasado. Hoy, un hoy que es el mismo de entonces después de pasados tres días de todo aquello, aún no logro salir del trance. Aquel dolor primero, nada tiene ya de ligereza, se ha convertido en un dolor agudo, incesante, con tintes de desesperación… y tengo que volver en una horas. Otra vez. Me dispongo a regresar de nuevo ante aquellas dos damas que me esperan, impacientes. Ante el espejo me acomodo la camisa y me peino. Sonrío. El cristal refleja todo de mí, excepto una parte ausente. El espacio que ha dejado el premolar en mi sonrisa es evidente. Qué dolor. Qué dolor de mierda. Ahí están ellas, otra vez, esperándome, recostándome, poniéndose sobre mí, acercando sus hábiles manos a mi boca. El dolor es intenso. Más que antes. ¿Y el placer? ¿Dónde coño quedó el placer?

lunes, 9 de marzo de 2009

Porque correr un maraton de 10 kilometros?

Porque No se puede vivir con tanto veneno*

  • El segundo fantasma aparecio encima de la mesa de la cocina.
  • El tercero en la puerta del edificio B de la universidad. Los demas ya no me acuerdo cuando aparecieron.
  • En el Maraton VW 10 Km. 2009. El senor Fernando y su hijo empezaron la carrera 20 minutos despues del banderazo de salida.
  • Posibles causas: El trafico, veinte minutos de calentamiento de ultimo momento, el utimo cigarrito pa los nervios, un ataque de panico.
  • El senor Fernando llego en el lugar 1723. Justo antes de un joven morenito cuyo nombre desconocemos. (principalmente porque no le preguntamos) (uno no anda corriendo maratones y preguntando los nombres)
  • Tiempo oficial: 1 hora con 25 minutos.
  • Solo 4 personas pasaron la meta detras de el.
  • Creo importante aclarar que el senor Fernando tiene 60 anos cumplidos.
  • Cuarenta minutos despues, algunos padres celebraban la premiacion de una carrera de 400 metros para sus ninos.
  • Y Angel (el hijo del senor Fernando y... treinta anos mas joven) llegaba a la meta.
  • Sus tiempos y su llegada ya no quedaron registrados.
  • Habian levantado todo.
  • El nino ganador recibio un pleisteishon y una dotacion de sonrics.
  • Angel recibio: 1 botella de agua. Los aplausos del chofer de la ambulancia que lo acompano los ultimos 2 km. Las palabras de aliento de un obrero de VW que decian, muy bien muy bien, ya casi ganas... y la sonrisa del nino que cargaba su pleisteishon nuevesitito.

Minucias al pie:
  1. Hoy estoy aprendiendo a abrocharme las agujetas de nuevo.
  2. He perdido la sensibilidad en las piernas y el gusto por la vida.
  3. Tampoco siento mis testiculos.
  4. Cuando recupere la movilidad de mi espalda, he decidido retirarme a vivir en el campo y dedicar el resto de mis dias a la contemplacion astracta (asi... sin b) de la naturaleza.
  5. Ahora leo la Biblia para recuperar mi fortaleza.
  6. Ahora se que Jesucristo me ha dado una segunda oportunidad y voy a aprovecharla.
  7. Dicen que los fantasmas son por falta de oxigeno en el cerebro.

* La frase no es mia. Es de una filosofa colombiana llamada Chaquira Chaquira

lunes, 2 de febrero de 2009

Olvidos sin importancia

Hay que decir que decir "clase media" es medio decir. Lo cual significa que uno no es rico, pero tampoco pobre; no es ignorante del todo (se sabe -o se cree saber- sumar, restar, firmar vouchers, leer los instructivos de los electrodomésticos y lo que significan frases como "kilómetros por hora" o "para toda la vida"), pero tampoco culto; no es inocente, pero tampoco malévolo; no entiende que es una lucha de clases, pero se suma a las más posibles; no sabe un coño de filosofía, pero toma café en grupo mientras usa palabras como democracia, libertad, institución o paradigma.

O sea que se repudia a lo de abajo, se aspira a lo de arriba, se come el mole con cubiertos.

También es causa de mala memoria. Poco a poco, o de madrazo, se le olvida que, no hace mucho, en lugar del plastiquito azul paga todo en la cartera, traía una cartita de la última novia pa-ra-to-da-la-vi-da y en la bolsa, en lugar de las 45 llaves del coche, de la casa, del negocio, unas cuantas moneditas que alcanzaban o para el autobús de regreso o para los famosos cigarros sin filtro con papel arroz. No se acuerda, no quiere acordarse, que su viaje más largo fue a la pirámide de Cholula y su  actividad más glamurosa caminar por alguna plaza comercial semi de moda creyendo que tiraba el rostro. Su bebida favorita no era el whisky on the rocks (¿what?), sino una caguama banquetera. Su ilusión automovilística posible era un vochito 85 y no el jetta último modelo que todo mundo tiene ahora, por lo menos en la cabeza, por dios santo, hasta en la cabeza, madre mía, lo único en la cabeza.

Así que ya no es (en sus pláticas, en su memoria, en su cama, en su casa), el pobrecito adolescente que pedía coperacha para invitarle el helado más caro de la historia a la dulce niña de ojos miel que se dignó a regalarle una sonrisa. Qué va. Ahora cuenta que ella, la hermosa hija de los Iturralde, se moría por usted, que la sedujo con su encanto, con su don natural de casanova y le hizo el amor con la infinita pasión de los quince años. Ahora la única revolución posible está en el departamento de quejas y en las filas del banco con el de la camisita azul del de adelante. Los pobres siguen siéndolo por huevones mientras usted y yo seguimos chingándonos cada día para hacernos un futuro después de años de partirnos la madre en la uni, porque no, nunca nos volamos las clases ni pasamos de panzazo ni le copiamos al de junto ni nos hicimos amigos del profe buen pedo.

No. Nosotros jamás de los jamaces fuimos nada de eso y no tenemos ni la mitad de lo que merecemos.

Instrucciones para ser el otro

Sigues parado en el mismo sitio. Pero ahora lo sabes.
(Incluso Claudia, aquella a la que dices amar por sobre todas las cosas, en principio no se enamoró de ti.
Lo sabes!!!
Te vio representando un personaje y se fue tras él. Le pidió con besos y caricias que se casaran. Le entregó su cuerpo y su alma a ese aquél, bonito personaje de caricatura y poca pacotilla que no eras tú.
Nunca fuiste tú. Y alguna vez, en la intimidad de la noche, después de que él se la cogiera tantas veces como le fue posible, saliste tú de entre las sábanas para pedirle un beso para ti. Un tú-muy-tú, que resultó ser tan bello y digno de ser amado aquella noche, amado de a deveras, como los grandes, con gran-intenso amor, sin otro alguien ocupando la cama. Fue entonces que te enamoraste al fin, perdidamente, de esos ojos que te miraron con amor por primera vez a ti. Así supiste que Claudia también se sentía encerrada representando la mujer que todos querían que fuera. Te enteraste entonces que, en su obra de teatro personal, ella representaba a la cúspide de las niñas bien de esta souciedad. Que otra opción iba a tener...
Pero el lunes por la mañana, frente al pan francés, tu-amor-de-anoche no desayunaba contigo. Ni rastro de los signos y los besos y las caricias y la sencillez y sinceridad de aquella mujer. Sentada frente a ti, aquella, la mujer perfecta que representaba. Con la misma sonrisa perfecta congelada en los labios. La misma que cazaste hace ya incontables ayeres.
Entonces comprendiste que esa era la regla del juego y se llama matrimonio. De noche tú, a veces. Y de día él, siempre. Y así, entonces, pasaba más tiempo él con la esa ella, que tú con la tuya. La otra-ella. La verdadera.
Acéptalo. También te gustaba su papel. Como esposa y cómplice de odios y rencores que se guardan para otras ocasiones era perfecta. Es el papel de mujer que te metió mamá desde niño, pus si lo dijo Freud, qué otra cosa va ser).
Tres semanas después, sigues parado en el mismo sitio. Esperando que la misma buena suerte se presente con el diablo que quiera comprarte el alma que pusiste en oferta, a ver si ahora sí...